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Hacer que Marte sea habitable: los investigadores proponen una alternativa localizada a la terraformación

Hacer que Marte sea habitable: los investigadores proponen una alternativa localizada a la terraformación

La idea de terraformar Marte ha sido debatida durante mucho tiempo por la comunidad científica.

Desde que Carl Sagan fue el primero, fuera de la ciencia ficción, en proponer seriamente la idea, la viabilidad del método ha sido motivo de controversia.

Ahora, un nuevo artículo que describe un enfoque más localizado para cambiar el clima de Marte muestra que el debate está lejos de terminar y que los científicos no renunciarán a encontrar formas de hacer que el planeta rojo sea habitable para los humanos del futuro.

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El sueño de Carl Sagan en Marte

Ya en 1961, Carl Sagan publicó un artículo que describe una forma de cambiar el clima de Venus. En los años siguientes, el famoso divulgador de la ciencia comenzó a centrarse únicamente en la terraformación de Marte; sintió que era nuestra esperanza más viable de colonizar otro planeta de nuestro sistema solar.

El trabajo de Sagan inspiró a muchos otros científicos a considerar seriamente la probabilidad de que pudiéramos cambiar el clima de todo un planeta para habitarlo como un plan B para la civilización humana.

El problema de la terraformación de Marte

Una pregunta clave está en la raíz de la propuesta de terraformación: ¿hay suficientes gases de efecto invernadero y fuentes de agua en Marte que podamos manipular para aumentar la presión atmosférica del planeta a niveles similares a los de la Tierra?

En 2018, dos científicos financiados por la NASA de la Universidad de Colorado, Boulder y la Universidad del Norte de Arizona llegaron a la conclusión de que no los hay.

El procesamiento de todos los recursos disponibles en Marte, escribieron, solo aumentaría la presión atmosférica del planeta a aproximadamente un 7 por ciento de la de la Tierra, mucho menos de la cantidad necesaria para hacer que el planeta sea habitable.

¿Un enfoque más localizado?

Los hallazgos de 2018 pusieron un serio freno a cualquier científico inspirado por la idea de terraformar Marte. Lamentablemente, con nuestra tecnología actual, ir a Marte en la década de 2030 y cambiar por completo la atmósfera del planeta parece imposible.

Y, sin embargo, esto solo animó a los investigadores a buscar nuevos métodos.

Ahora, científicos de la Universidad de Harvard, el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA y la Universidad de Edimburgo han presentado una nueva idea que podría hacer que el sueño de Sagan continúe vivo de una forma diferente.

En lugar de cambiar toda la composición de la atmósfera de Marte, ¿qué pasaría si pudieras adoptar un enfoque regional más localizado?

Aerogel de sílice: domos de aislamiento extremadamente alto

En su artículo, publicado hoy, 15 de julio, enAstronomía de la naturaleza - los investigadores describen cómo las regiones del planeta rojo podrían hacerse habitables. Para hacer esto, usarían aerogel de sílice, uno de los materiales aislantes más altos que se encuentran en la Tierra.

Los científicos realizaron experimentos en modelos que crearon utilizando el material. Al probarlo en condiciones similares a las de Marte en la Tierra, encontraron que una gran cúpula con un escudo de aerogel de sílice de 2 a 3 cm de espesor podría permitir un efecto invernadero atmosférico.

Además, las condiciones se crearían en gran medida de forma natural en este espacio confinado, sin necesidad de condiciones artificiales como en una nave espacial o en las cúpulas espaciales de la ciencia ficción.

Biosferas y entornos similares a la Tierra habitables

El aerogel de sílice permitiría transmitir suficiente luz visible para la fotosíntesis. Utilizado como domo, también bloquearía la radiación ultravioleta peligrosa mientras eleva las temperaturas permanentemente por encima del punto de fusión del agua, todo esto sin una fuente de calor interna.

El material es poroso en un 97 por ciento; de modo que la luz se mueve a través de él mientras que sus nanocapas de dióxido de silicio ralentizan enormemente la conducción del calor. Esto significa que las biosferas y las grandes áreas habitables podrían, en teoría, crearse bajo una capa relativamente delgada de este aerogel de sílice, dicen los científicos.

"El aerogel de sílice es un material prometedor porque su efecto es pasivo", dijo Laura Kerber, científica investigadora del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en un comunicado de prensa. "No se requerirían grandes cantidades de energía o mantenimiento de las partes móviles para mantener un área caliente durante largos períodos de tiempo".

Los siguientes pasos del equipo de investigación implican que prueben el material en climas similares a Marte en la Tierra, como los valles secos de la Antártida y los desiertos de Chile.

Inspirado por las observaciones de Marte

El aerogel de sílice ya se usa hoy en el Planeta Rojo, en los Mars Exploration Rovers de la NASA. Los investigadores se basaron en esto, así como en un fenómeno que ya ocurre en el planeta marciano.

Los casquetes polares de Marte están hechos de CO2 congelado, no solo agua congelada, como en la Tierra. El CO2 congelado permite que la luz del sol lo penetre y al mismo tiempo atrape el calor, de la misma manera que lo hace su forma gaseosa en la Tierra.

Esto crea un efecto invernadero de estado sólido que crea focos de calentamiento bajo el hielo marciano infundido con CO2.

"Empezamos a pensar en este efecto invernadero de estado sólido y cómo podría invocarse para crear entornos habitables en Marte en el futuro", dijo Robin Wordsworth, profesor asistente de ciencia e ingeniería ambientales en Harvard.

"Empezamos a pensar en qué tipo de materiales podrían minimizar la conductividad térmica pero seguir transmitiendo la mayor cantidad de luz posible".

La ética de colonizar Marte

"Hay una gran cantidad de fascinantes preguntas de ingeniería que surgen de esto", dice Wordsworth.

¿Y qué hay de las cuestiones éticas?

"Si va a permitir la vida en la superficie marciana, ¿está seguro de que ya no hay vida allí? Si la hay, ¿cómo navegamos eso?", Pregunta Wordsworth. "En el momento en que decidimos comprometernos a tener humanos en Marte, estas preguntas son inevitables".

Por ahora, todo lo que sabemos es que SpaceX y la NASA tienen como objetivo llevar humanos a Marte para la década de 2030.

Si llegamos a un punto en el que necesitamos reflexionar seriamente sobre la ética de Marte en el Planeta Rojo, será gracias a un logro tecnológico como ningún otro, uno que puede involucrar enormes biodomos de aerogel de sílice habitables.


Ver el vídeo: Adiós a la Terraformación del Planeta Marte (Noviembre 2021).